somos surrealistas

4/11/2016

Me subí al bolígrafo morisco aniquilando moscas
el caballo era cartaginés y se movía en Amsterdam
con el espíritu incendiario de luchas y tulipanes
que con vientos helénicos figuraban sin sentido
y con olas corintias alambraban tu frío
porque el andar suena crustáceo, coralino
los cristales cuentos más rotos mejor
caminando sin placer ninguno
el camino se acaba si los pasos se dan
sin ganas, el horizonte carece de infinito
no hay horizonte sino que somos tú y yo tendidos
la vertical es cuestión de sexo, de mí sin ti
de derecha, de izquierda caminas
en las formas de mi cuerpo tus dedos
entraste hasta el fondo de lo desconocido
esos lugares, donde no se sabe que fue el amor
en esos lugares los calcetines están sucios
y al mediodía se lavan los platos.

El pae







La cara del toro esta llena de sangre
hasta que me lo come
en un coche abierto al cielo
salen las amapolas que cociera mi olvido
en un crisantemo de vapor rojo
donde la vida es un flexo neón
porque ciertamente no solo besan los hombres
ya sabemos como inspiro Dios la vida al alma elegida
y a los zapatos herrumbrosos
y a las cantareras escondidas
escondida se quedó la voz en aquella esquina
sin pronuncia palabra la muerte aparecía
y pleno estallido la vida se hacía
cada vez más grande, casi infinita.
Cada vez más pequeño, infinita.
Me encuentro las límites en las esquinas redondas del cuerpo
buscando otros juegos a compartir contigo
hasta acercarme del fuego.


Lara 

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