7/28/2015

Vengo de las colinas,
esas que nunca han llamado montañas
y a veces las indigna sentirse las más
pequeñas de esta cordillera.

Vengo de guaduales por los que
se abre paso el sonido del agua,
vengo de la brisa de la tarde
que hace enloquecer las cortinas
y volar los papeles como pájaros
desconcertados,
una brisa que siempre huele a hierba húmeda.

Vengo de un camino lleno
de hojas secas, que crujen a cada paso,
bajo un cielo que siempre tiene nubes,
vengo de un río que ha perdido
su cause muchas veces,
ha llenado de barro las orillas
ocultando el rastro de nuestras huellas.

Vengo de un lugar donde el alimento es
un regalo,
el fuego es una ofrenda,
y el amor la sombra en la
que nos refugiamos.

Vengo de un lugar donde
la luz del sol es verde,
agua clara, y a veces color corteza.


 


You Might Also Like

0 comments

Inventos poéticos Lemotbulle

Vivan los efectos secundarios

Recopilación de experimentos poéticos