10/06/2015


Trabajé el aire,
se lo entregue al viento:
voló, se deshizo,
se volvió silencio.

Por el ancho mar,
por los altos cielos,
trabajé la nada,
realicé el esfuerzo,
perforé la luz,
ahondé el misterio.

Para nada, ahora,
para nada, luego:   
humo son mis obras,
ceniza mis hechos.

…y mi corazón
que se queda en ellos.


Ángel González

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